La periodoncia es la especialidad de la odontología dedicada a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades de las encías y de los tejidos que sostienen tus dientes. Es una de las áreas más importantes de la salud bucodental: en España, uno de cada tres adultos presenta alguna forma de enfermedad periodontal, y buena parte de los casos avanzan sin apenas molestias hasta que el daño ya es difícil de revertir.
Existen dos grandes tipos de enfermedad periodontal. La gingivitis es la inflamación de las encías, la forma más leve y temprana, causada por la acumulación de placa bacteriana; se detecta porque las encías sangran con el cepillado, y es totalmente reversible con una buena higiene, propia o profesional. La periodontitis es más grave: implica la pérdida del hueso que sostiene los dientes y la destrucción del ligamento periodontal, lo que puede acabar en movilidad dental o pérdida de piezas si no se trata a tiempo.
En Zen Dental detectamos la enfermedad periodontal en fases tempranas y trabajamos con el objetivo de frenar su avance, regenerar la encía y el hueso cuando es posible, y mantener tus encías sanas a largo plazo. Esta especialidad también está muy ligada a la planificación y el mantenimiento de los implantes dentales, ya que unas encías sanas son la base de cualquier tratamiento duradero.
Las enfermedades de las encías avanzan de forma silenciosa: no suelen doler hasta que están en una fase avanzada, y para entonces requieren un tratamiento más complejo. Estas son las señales más habituales que indican que es el momento de pedir una valoración periodontal.
El sangrado es el síntoma más frecuente y más temprano de gingivitis. No es algo que deba ignorarse ni tratarse solo con un cepillo más suave: necesita una valoración y, en muchos casos, una limpieza profesional para eliminar el foco de la inflamación.
Cuando la encía se retrae y deja parte de la raíz del diente al descubierto, suele ser una señal de periodontitis en curso. Cuanto antes se valore, más fácil es frenar la pérdida de encía y de hueso.
La movilidad en dientes que antes estaban firmes, o un mal aliento que no mejora con el cepillado, pueden indicar que existe una bolsa periodontal con acumulación de bacterias por debajo de la encía.
Unas encías sanas son la base de cualquier tratamiento dental duradero. Si vas a colocarte implantes o a iniciar una ortodoncia, valorar el estado de tus encías de antemano mejora los resultados y evita complicaciones posteriores.
Las enfermedades periodontales son crónicas y tienden a reaparecer, porque las bacterias que las causan están siempre presentes en la boca. Por eso, en Zen Dental no nos limitamos a tratar el episodio puntual: trabajamos para que tus encías se mantengan sanas a largo plazo, con revisiones y mantenimiento periodontal ajustados a tu caso.
Nuestro tratamiento se adapta a la gravedad de cada caso. Frente a la gingivitis, trabajamos con higiene profesional, raspado y alisado radicular para eliminar por completo la placa y el sarro de la superficie de la raíz. Frente a la periodontitis, cuando persisten bolsas periodontales profundas, podemos recurrir a la reducción quirúrgica de esas bolsas, a la regeneración del hueso de sostén perdido o a injertos de tejido blando en los casos de recesión de encía.
Incorporamos el láser como herramienta de desinfección del surco gingival en los casos con afectación periodontal, lo que mejora significativamente la respuesta del tejido. Nuestro equipo tiene más de 23 años cuidando la salud bucal de sus pacientes, y la primera visita es gratuita e incluye una valoración y un diagnóstico completos.
Valoramos el estado de tus encías, medimos la profundidad de las bolsas periodontales si las hay y determinamos si se trata de gingivitis o de periodontitis, y en qué fase se encuentra.
Limpiamos en profundidad la superficie de la raíz, por debajo de la línea de la encía, para eliminar todo el depósito de placa y sarro que no se puede retirar con una limpieza convencional. Si es necesario, lo combinamos con antimicrobianos locales para eliminar las bacterias restantes.
Si tras la limpieza persisten bolsas periodontales profundas, las tratamos quirúrgicamente bajo anestesia local para que la encía vuelva a adherirse al diente. En los casos con pérdida de hueso o de tejido blando, valoramos técnicas de regeneración ósea o injertos.
En los casos con afectación periodontal, aplicamos láser en el surco gingival como herramienta de desinfección complementaria, lo que favorece la curación del tejido.
Programamos revisiones periódicas para controlar la evolución de tus encías. Como es una enfermedad crónica que tiende a reaparecer, el mantenimiento regular es la clave para conservar el resultado a largo plazo.
Lo más importante es una buena técnica de higiene dental que elimine por completo la placa bacteriana, además de reducir factores de riesgo como el tabaco. La eliminación completa del sarro mediante limpiezas profesionales periódicas es fundamental para evitar que la gingivitis avance.
Es una de las enfermedades más comunes entre los adultos: en España afecta a uno de cada tres, y la prevalencia aumenta con la edad. También existen factores que incrementan el riesgo, como el tabaco, la genética o algunas enfermedades sistémicas.
La gingivitis es la inflamación de la encía causada por la placa bacteriana, y es totalmente reversible con una buena higiene. La periodontitis es más grave: implica la pérdida del hueso que sostiene al diente y del ligamento periodontal, y no siempre es reversible, aunque su avance sí puede frenarse con tratamiento.
El raspado y alisado radicular se realiza con anestesia local cuando es necesario, por lo que no debería resultar doloroso. Es normal notar cierta sensibilidad los días posteriores, especialmente si había mucha inflamación previa.
La gingivitis es reversible. La periodontitis, en cambio, es una enfermedad crónica que tiende a reaparecer, ya que las bacterias que la causan siempre están presentes en la boca. Por eso el mantenimiento periodontal periódico es tan importante como el tratamiento inicial.
Sí, pero es fundamental tratar y estabilizar la enfermedad periodontal antes de colocar los implantes, y mantener un buen control periodontal después. Unas encías sanas son la base para que el implante se mantenga a largo plazo.