La carga inmediata es una técnica de implantología avanzada que permite colocar los implantes y una prótesis fija el mismo día de la cirugía, reponiendo uno o varios dientes perdidos sin los largos tiempos de espera de la técnica convencional. Además del ahorro de tiempo, favorece una mejor osteointegración y cicatrización de la encía.
Es una técnica especialmente indicada para pacientes con poco hueso maxilar: gracias a ella es posible rehabilitar prácticamente cualquier maxilar atrófico, casos que con la técnica tradicional suelen requerir intervenciones más complejas con injertos de tejido y hueso.
La evidencia científica actual respalda esta técnica: cuando se aplica con los criterios de selección adecuados, alcanza tasas de éxito comparables a las del protocolo de carga convencional, con estudios que sitúan la tasa de supervivencia de los implantes entre el 97% y el 100% a largo plazo. El factor clave para el éxito no es tanto el tiempo de espera, sino la estabilidad inicial del implante, que depende de la densidad del hueso, la técnica quirúrgica y el número de implantes colocados.
No todos los casos son candidatos a carga inmediata: depende de la calidad y cantidad de hueso disponible, y de que se cumplan una serie de condiciones clínicas. Estas son las situaciones más habituales en las que la recomendamos.
Cuando se ha perdido un diente visible al sonreír, la carga inmediata permite restaurar la estética facial sin pasar meses con un espacio vacío o una prótesis provisional incómoda.
En casos de pérdida total, esta técnica permite recuperar una dentadura fija y funcional el mismo día de la cirugía, evitando los largos periodos con prótesis removibles provisionales.
Para que la técnica tenga garantías, es necesario que no exista una infección activa en la zona y que la extracción del diente, si es necesaria, se realice sin dañar el hueso circundante.
La densidad y calidad del hueso disponible es el factor más determinante para el éxito de la carga inmediata. Lo valoramos con pruebas de imagen antes de confirmar que eres candidato a esta técnica.
La durabilidad de un tratamiento con implantes se apoya en tres pilares: un buen diagnóstico, el uso de materiales con aval científico y el seguimiento de protocolos estrictos. En Zen Dental trabajamos con implantes de alta gama y con las dimensiones y superficies adecuadas para cada caso, apoyándonos en regeneración ósea cuando es necesario.
Nuestro gabinete de cirugía cumple un protocolo de esterilidad absoluta durante todo el tratamiento, y contamos con un equipo con formación en implantología que integra el resto de especialidades necesarias para tu caso. Además, contamos con un servicio de sedación consciente supervisado por nuestro equipo de anestesistas, para que puedas afrontar la intervención de forma relajada, sin ansiedad y con el máximo confort.
Antes de confirmar que eres candidato a carga inmediata, realizamos las pruebas de imagen necesarias, como un CBCT y un escáner intraoral, para planificar el tratamiento con la máxima precisión.
La primera visita de valoración y diagnóstico es gratuita, y te explicamos con detalle todo el proceso, los tiempos y los cuidados que necesitarás antes y después de la intervención.
Te explicamos el tratamiento y las consideraciones a seguir antes y después de la cirugía. Tomamos las medidas de tu boca y fotografías del estado inicial para poder evaluar el resultado más adelante.
El día de la intervención, el cirujano coloca los implantes y, a continuación, se toman las medidas necesarias para fabricar tu prótesis provisional en el laboratorio, todo en la misma jornada.
Durante las horas siguientes a la cirugía, ajustamos la prótesis a la anatomía de tu boca para que el resultado sea preciso y cómodo.
Una vez terminada y ajustada, colocamos la prótesis sobre los implantes. Sales de la clínica ese mismo día con plena funcionalidad y la estética que buscabas.
Tras un periodo de cicatrización de varios meses, comprobamos con una radiografía que el implante se ha integrado correctamente en el hueso y completamos el tratamiento con tu corona o prótesis definitiva.
Sí. La evidencia científica actual muestra tasas de éxito comparables entre la carga inmediata y el protocolo convencional, siempre que se seleccione bien al paciente y se cumplan los criterios clínicos necesarios. El factor determinante es la estabilidad inicial del implante, no tanto el tiempo de espera.
No. Depende de la calidad y cantidad de hueso disponible, de que no exista infección activa y de que se puedan cumplir el resto de condiciones clínicas necesarias. Lo valoramos con pruebas de imagen antes de confirmarlo.
Recomendamos evitar comidas muy duras durante los primeros meses, mantener una higiene bucal escrupulosa y no fumar, ya que el tabaco puede comprometer la duración de los implantes.
La cirugía y la colocación de la prótesis provisional se realizan el mismo día. Después, es necesario un periodo de cicatrización de varios meses antes de colocar la prótesis definitiva, que confirmamos con una radiografía de control.
La cirugía se realiza con anestesia local, como cualquier tratamiento odontológico, y solemos premedicar al paciente para mayor comodidad. Por eso recomendamos no conducir el día de la intervención.
Además, contamos con un servicio de sedación consciente supervisado por nuestro equipo de anestesistas, para que puedas afrontar la intervención de forma relajada, sin ansiedad y con el máximo confort.
Se considera implante inmediato al que se coloca el mismo día de la extracción de la raíz dentaria. La carga inmediata, en cambio, hace referencia a colocar la prótesis sobre el implante el mismo día de la cirugía. Ambas técnicas pueden combinarse según el caso.